Butirato y diabetes: cuando la glucosa mejora sin que baje el peso
Un RCT pequeño con un hallazgo grande: la disociación peso-glucemia que podría cambiar cómo pensamos la nutrición en diabetes tipo 2
En un ensayo clínico de 46 pacientes, el butirato de sodio —un ácido graso de cuatro carbonos que tus bacterias intestinales producen al fermentar fibra— mejoró el tiempo en rango glucémico un 9% y bajó los triglicéridos en pacientes con diabetes tipo 2. Sin que perdieran un gramo más que el grupo placebo. Ese dato, si se confirma, es más importante que cualquier cifra de la báscula: sugiere que podemos modular el metabolismo de la glucosa desde el intestino, directamente, sin pasar por el déficit calórico. En un campo obsesionado con el peso como proxy de éxito metabólico, esto es conceptualmente disruptivo.



